La infoxicación es un término acuñado por Alfons Cornella en 1966 a partir de las palabras información e intoxicación y que se refiere a la sensación de angustia que se produce en el usuario de las TIC debido al exceso de información que circula en los medios y al que reconoce como imposible de abarcar en su total magnitud.
Los problemas derivados de la sobreinformación pueden afectar nuestro rendimiento personal y profesional debido a que la mente realiza un sobreesfuerzo para prestar demasiada atención a una gran cantidad de información de manera sostenida en el tiempo y no finaliza una tarea para entonces sí, continuar con otra diferente.
Para conseguir una mejora en nuestra productividad personal, debemos reflexionar acerca de cómo nos informamos y qué métodos y herramientas utilizamos para gestionar la información. Esto significa que tenemos que tener en claro cuál es nuestra información crítica, es decir, aquello de lo que no podemos no estar informados y luego saber buscar, es decir, aprender a formular las preguntas correctas y conocer cuáles son las fuentes adecuadas en donde debemos buscar.
Lo fundamental es recibir la información adecuada. Para ello debemos determinar cuáles son los cinco temas fundamentales en los que trabajamos o estudiamos, los cinco temas secundarios y cuál es la lista de información crítica para cada uno de estos temas.
A entender de Cornella, un objetivo final de todo esto sería tener un filtro personal de información. Esto significa que deberíamos dividir en tres grandes partes a la información a la que accedemos diariamente. La primera es la información fatal, que es aquella información que no nos interesa en absoluto porque no tiene nada que ver con los temas que tratamos; la segunda es la información interesante, que es aquella que, en algún momento puede interesarnos y la tercera es aquella información que nos es realmente útil.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario